Este fin de semana lo he pasado en sevilla, y he vivido un momento de verdadera pena. No, no ha sido cuando esta mañana he ido a coger el coche y he visto que me han abollado todo el parachoques trasero. Fue ayer por la tarde, en la heladería Raya, muy famosa en sevilla.
Fuimos mi parienta y yo a comprar una tarrina de helado (de Nocciolosa y Músico); como estaba lloviendo, todo el mundo (menos dos chinos) compraa tarrinas de esas grandes rectangulares para comer en casa; las había de 9 y 11 euros.
Pues bien, dos chicos que estaban a mi lado pidieron una tarrina de 11 euros de chocolate y otro sabor que no recuerdo. Así que la señora heladera cogió la tarrina de porexpán, le puso el plástico dentro y le metió una bola gigantesca de helado de chocolate, recordemos, de Raya (no comparemos con otra heladería vulgar). Al sacar la cuchara después de colocar la media tarrina de 11 euros de helado de chocolate, el plástico se movió y se salió por un borde. Tras un par de intentos infructuosos, le preguntó a una señora heladera un poco más experimentada qué podía hacer para volver a colocarlo, y la jefa, encargada, gerente o lo que fuera le dijo "Tirarlo y coger otro".
Así que la heladera número uno se acercó al cubo de basura, y antes de que pudiéramos reaccionar, tiró la tarrina de 11 euros llena hasta la mitad de helado de chocolate del Raya. Casi se me saltan las lágrimas. Todos los que estábamos allí nos miramos en plan Pues podía habérnoslo dado o algo... No sé... Pero una penita....
lunes, 18 de junio de 2007
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